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jueves, 8 de noviembre de 2012

Inarizushi (sushi de zorro)



Hoy he tenido una sorpresa agradable. Cuando volví del trabajo vi una bolsa colgando de la puerta,  estaba llena de castañas. “¿Quien me las habrá traído? ¿No habrá sido Gon?” Como me pasa en otras ocasiones, mi mente se trasladó a miles de kilómetros de distancia y también años atrás. Recordé un cuento japonés que  escuché siendo niña.
Había una vez  en una montaña, cerca de un pueblo, un zorro llamado “Gon”.  Por circunstancias de la vida Gon vivía sólo, sin compañeros con los que jugar ni familia que atender. Muchas veces se acercaba al pueblo y hacía todas las travesuras posibles: desenterrar patatas, volcar unas cestas llenas de cosecha, etc.
Un día Gon vio a un hombre pescando. Era Hyouzyu, un campesino del pueblo. Cuando el zorro vio que Hyouzyu se había ido a buscar algo dejando su cesta de pesca en la ribera del río, sintió ganas de hacer una travesura. Aprovechando la oportunidad, Gon volcó la cesta  y dejó escapar todos los peces capturados.  Acto seguido, oyó a Hyouzyu gritando pero Gon corrió como un relámpago, al llegar al bosque se rió mucho de él.
Unos diez días después Gon estaba paseando cerca del pueblo, y vio a los habitantes del pueblo  reunidos. Él los  observó alargando el cuello. Entonces pudo ver a Hyouzyu llorando, pues estaba celebrando el funeral de su madre.
“Oh, la madre de Hyouzyu había estado enferma, por eso él estaba pescando para darle de comer pescado. Seguramente ella había muerto deseando comer pescado…Ay, no debería haber molestado a Hyouzyu. Ahora el está sólo…igual que yo…”
Como Gon se arrepintió de lo que había hecho, ese día robó unas sardinas de una pescadería y  las dejó en casa de Hyouzyu. Se sintió un poco mejor. Al día siguiente fue a verlo.
Entonces oyó que él hablaba para sí, diciendo: ¿qué diablo me trajo pescado? por culpa de eso, el pescadero creyó que se los había robado, y me pegó un montón, pero yo no he hecho nada..”. Gon se dio cuenta de que su acción sólo había acarreado problemas, así que decidió no volver a robar comida para Hyouzyu. Y desde entonces comenzó a llevar castañas, a veces setas. 
Un día Gon escuchó a Hyouzyu hablando con su amigo.
“Desde que murió mi madre, no sé quién, pero alguien me trae castañas todos los días.”
“Debe de ser el Dios, quizás siente pena por ti, ya que te has quedado sólo. Tienes que dar gracias al Dios.”
“Es verdad, tengo que agradecerlo”
Gon pensó que no era justo que Hyouzyu agradeciera al Dios, que debería agradecerle a él.  A pesar de eso al día siguiente  llevó unas castañas a su casa como siempre. A esa hora no solía haber nadie, pero ese día Hyouzyu estaba trabajando en casa, por casualidad vio al zorro acercándose, pensó que aquel podía ser el zorro que había volcado su cesta.  Silenciosamente preparó su fusil de mecha, disparó contra el animal que estaba punto de salir de la entrada de la casa. Gon se cayó en el acto. Hyouzyu se acercó a él, pero antes de llegar vio unas castañas en la entrada.
“¿Eres tú el que siempre me trae las castañas?” Hyouzyu, muy sorprendido, le preguntó. El zorro  asintió con los ojos cerrados. Hyozyu dejo caer su fusil del cual  estaba saliendo una línea de humo azul. 
El zorro es un animal muy familiar para los japoneses, hay muchos cuentos japoneses en los que el protagonista es este animalito. Incluso hay un  plato llamado “sushi de zorro” (inarizushi). Es mi sushi favorito, pero por favor, no me interpretéis mal, no me refiero a un sushi hecho de carne cruda de zorro. Como esta triste historia de zorro nos enseña, las cosas no siempre son como uno piensa. Se llama así porque este sushi recuerda a un zorro acurrucándose. EL inarizushi, o sea el sushi de zorro consiste en "usuage" que es una variante tofu relleno de arroz. ¿Parece un zorro acurrucándose?,¿o un bizcocho o un ...(lo que sea)? Todo se puede interpretar de muchas maneras, ¿verdad?

domingo, 15 de enero de 2012

Dorayaki


Todos conocemos a Doraemon, el gato cósmico capaz de sacar de su bolsillo mágico cualquier tipo de artilugio.  Doraemon se vuelve loco por unos pequeños y deliciosos pasteles llamados Dorayaki. 


Aprovechando la popularidad de Doraemon,  el mercado español lanzó un producto muy parecido al Dorayaki japonés, pero con crema de chocolate en su interior. Sin embargo el Dorayaki de Japón tiene relleno de judía roja. 
¿Quereís probarlo? Pues no es tan difícil hacerlo.

El relleno de judía roja. 
Judía roja 300g  Azúcar 250g Una pizca de sal.

Poner la judía roja sin previo remojo en agua y cocer unos 10 minutos.

Tirar el agua de color lila de la judía roja,  verter agua  limpia, repetir dos veces este proceso.
Cubrir la judía roja con agua y cocer a fuego lento durante 1 hora.
 Añadir una pizca de sal. Cuando la judía roja esté bastante tierna,  echar el azúcar en tres tiempos. Dejar cocer la judía hasta obtener una textura pastosa.
Y ya tenemos el relleno.

 
Los Bizcochos
  • 2 huevos
  • 100 grs azúcar
  • Una cucharada y media de miel
  • Un tercio de cucharada de bicarbonato
  • 150 grs de harina
  • 60 ml de agua
  • Una cucharada de aceite.
Se baten los huevos. Se incorpora el azúcar, la miel y el aceite en el huevo. Tamizar la harina, se añade la mitad de la harina a la mezcla. Y se sigue batiendo.  

 Añadir el bicarbonato, el resto de la harina, y agua. La masa debería tener una consistencia semi líquida.
Dejarlo en reposo durante media hora. 
Calentar la sartén, echar un poco de aceite, verter 2-3 cucharadas de la mezcla  formando un círculo de unos 12 cm de diámetro. Poner la tapa.
 Cuando empiecen a salir burbujas en la superficie le damos la vuelta.
  Cuando tenga frías 2 tortas, untar una de ellas con el relleno de judía roja y cerrar con la otra torta. 
             
Y a disfrutar de unos ricos pastelillos!!